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¿Qué son las Hemorroides?

Las hemorroides son definidas como una tumoración en los márgenes del tracto rectal o márgenes del ano, generada por la presencia varices de su correspondiente plexo venoso. Esto se traduce en la presencia de venas dilatadas en el ano o en el recto. Es una situación normal que las venas en el ano experimenten cierta hinchazón durante la defecación, sin embargo, la diferencia con las venas normales, es que las hemorroides se encuentran dilatadas de  una forma permanente.

Cabe señalar que aproximadamente uno de cada dos adultos mayores de 50 años padece de hemorroides, donde el estreñimiento y la baja de tono de los tejidos son considerados como las causas principales.

Los síntomas de las hemorroides son fácil de reconocer, se presenta una comezón alrededor del ano, así como la presencia de molestias al sentarse, sangrado cuando se va al baño y la sensación de que el recto se hincha. Una crisis de hemorroides, generalmente dura pocos días y los síntomas desaparecen más tarde.

Existen dos tipos de hemorroides:

  • Hemorroides externas: Son las que aparecen debajo de la piel en el orificio anal. Pueden presentar hinchazón en la región del ano. Son más sensibles que las hemorroides internas, debido a la presencia de fibras nerviosas sensoriales en esta zona. En las hemorroides externas existe un mayor riesgo de coágulo sanguíneo que en las hemorroides internas.
  • Hemorroides internas: Son las que se forman en el ano o en el recto inferior. Presentan una pequeña protuberancia y se clasifican de acuerdo a su etapa de desarrollo. Pueden pasar de un nivel a otro si no se hace nada para frenar el desarrollo.

Las personas que padecen de hemorroides pueden aliviar la sintomatología con diversos cuidados caseros y, de ser necesario, con la presencia de medicamentos que se encuentran disponibles sin receta médica. Llegado el caso cuando las hemorroides generen dolor o molestia casi permanente, se deberá considerar un tratamiento médico.

Cuando ya el malestar se ha convertido en un dolor intenso, puede ser señal de que se ha formado un coágulo de sangre en una hemorroide, esto es considerado como trombosis hemorroidal, y aunque es doloroso no es peligroso, los síntomas desaparecen de una a dos semanas utilizando analgésicos y ablandadores de heces. En otros casos, puede presentarse una ulceración, esto puede llevar a la presencia de una anemia por la pérdida de sangre.

Finalmente, se recomienda consultar a su médico de confianza en caso de sangrado anal, sobre todo si es muy intenso, ya que puede tratarse de otro tipo de enfermedad en la región anal.

ALMORRANAS

Las almorranas son inflamaciones que se desarrollan en el revestimiento del ano así como en el bajo recto, lo que comúnmente se conoce como ano. Los síntomas de las almorranas se presentan desde leves hasta temporales, y de los persistentes a los dolorosos. La presencia de almorranas puede darse en cualquier edad, aunque son más comunes en las personas mayores, y se pueden presentar tanto en hombres como en mujeres.

Hay varios casos, los más comunes cuando las almorranas son pequeñas y los síntomas se pasan sin necesidad de tratamiento, sin embargo, cuando es necesario, el tratamiento suele ser realmente eficaz.

El revestimiento del canal anal contiene unas almohadillas suaves y esponjosas de tejido que actúan como un tipo de sello extra para mantener el canal cerrado hasta que se va al baño. El revestimiento del intestino es viscoso, es por esto que las heces pueden pasar fácilmente.

Las almorranas son unas de esas suaves almohadillas que se han deslizado ligeramente hacia abajo, debido a que el tejido no se mantiene correctamente en su lugar. Cuando esto sucede las venas se hacen más anchas y se llenan con más sangre de lo normal, y es así que éstas venas hinchadas y con un tejido que lo recubre en el que se pueden formar una o más protuberancias es lo que recibe el nombre de almorranas.

La razón exacta o común del porqué se producen dichos cambios que llevan a la formación de almorranas no está clara y no hay una sola explicación, de hecho algunas almorranas parecen desarrollarse sin ninguna razón. Sin embargo, la creencia predominante es que la presión alrededor del ano puede ser una de las razones principales a partir de la que se desarrollan las almorranas.

Cabe señalar que hay algunas situaciones que llevan a un incremento en la presión del ano:

  • El estreñimiento: El pasar heces de gran tamaño y el esfuerzo que se hace, aumenta la presión tanto adentro como alrededor de las venas del ano.
  • Embarazo: Las almorranas son de lo más común en los embarazos, quizá debido a los efectos de presión del bebé por encima del recto y del ano, así como el cambio en las hormonas durante el embarazo que puede llegar alterar las venas anales.
  • Envejecer: Conforme vamos envejeciendo los tejidos de la mucosa del ano pueden verse debilitados lo que puede llevar a la generación de almorranas.

Los médicos han clasificado tres tipos de almorranas:

  • Almorranas de primer grado: Cuando las almohadillas están hinchadas y permanecen dentro del canal anal, y son indoloras.
  • Almorranas de segundo grado: Cuando son empujadas hacia abajo, cuando la heces pasan, pero regresan a su posición inicial. 
  • Almorranas de tercer grado: Cuando son empujadas hacia abajo, al pasar las heces, pero no vuelven a su posición inicial.

Para aliviar el malestar se recomienda lavar el área con agua tibia y salada, con objeto de deshacerse de la mucosidad irritante, secar con un algodón y aplicar vaselina o una crema para la dermatitis. El uso del papel higiénico suave es ampliamente recomendado así como el uso de la ropa interior suelta y evitar usar pantalones muy ajustados. Comer mucha fruta fresca, vegetales y cereal integral para evitar el estreñimiento, así como el beber líquidos abundantemente.

ALMORRANAS SINTOMAS

Si tienes la sospecha de tener almorranas, debido a la presencia de algunas molestias que están apareciendo en tu cuerpo te conviene saber cuáles son los principales síntomas para que así deje de ser una sospecha y tomes medidas al respecto.

Conocer los principales factores de riesgo también ayuda a relacionar los síntomas de las almorranas, es decir si reconoces los factores y presentas síntomas es posible que sea la presencia de una o varias almorranas. Dichos factores son: estreñimiento crónico, malos hábitos alimenticios, poca o casi nula actividad física y estrés. Además si presentas un cuadro de diabetes o el síndrome de intestino irritable, podría generarse la presencia de almorranas.

Cabe señalar que los síntomas de las almorranas dependerán del tipo de almorrana que esté presente en tu cuerpo.

Las almorranas de tipo externo generalmente causan una constante picazón en el ano, también están presente el sangrado, el ardor y la irritación después de las heces, pueden llegar a ser muy dolorosas y encontrarse hinchadas e inflamadas. Este tipo de almorranas son la causa común del sangrado presente en la defecación, aunque cabe señalar que el sangrado es generalmente bajo y se percibe un poco en la ropa interior o en el papel higiénico. Y aunque el dolor en la zona anal no indica necesariamente la presencia de almorranas, por lo general acompaña su complicación, que puede ser una trombosis interna o externa dependiendo de la ubicación de los vasos sanguíneos que están afectados.

Cuando no existe presencia alguna de dolor, pero aparece algo de sangre color rojo brillante luego de una evacuación, puede ser indicador de la presencia de almorranas internas, esto sucede porque la sangre no se mezcla con la materia fecal. Si se trata del primer sangrado es ampliamente recomendable que consulte con su médico de confianza para confirmar si se trata de la presencia de almorranas internas. Además puede suceder que el sangrado continúe y si no se detecta a tiempo puede generar otra condición como la anemia.

Preste especial atención si siente dolor en el ano durante más de una semana, o en la pérdida de sangre que va acompañada de debilidad, mareo o infección. Toda la sintomatología ha de ser reportada al médico. Es de mencionar que si se trata de niños menores de 12 años, es recomendable llevarlo al médico de manera inmediata ante la presencia de síntomas de almorranas.

Si se presenta una hemorragia menciónalo a tu médico, quien puede revisar para clasificar el tipo de almorrana a tratar con respecto a su posición anatómica. Generalmente el médico envía otro tipo de estudios para ver si no se trata de otra enfermedad.

TRATAMIENTO PARA HEMORROIDES

Las hemorroides son algo que pueden prevenirse y curarse con tan sólo cambiar algunos hábitos alimenticios y con la aplicación de bálsamos o ungüentos, sin embargo, al tratarse de un tema que muchos ven como embarazoso no lo mencionan y tampoco hacen nada al respecto, razón por la cual las hemorroides se pueden llegar a complicar, o presentarse una crisis hemorroidal con un dolor en ocasiones insoportable.

Existen dos tipos de hemorroides, las internas y las externas, cualquiera que sea el tipo de hemorroide si no se trata a tiempo puede dar lugar a casos más graves e incluso llegar a la intervención quirúrgica como última instancia. La cirugía de hemorroides es en realidad dolorosa, especialmente en la fase postoperatoria, en la que muchas personas se quejan de un dolor crónico presente durante días e incluso semanas luego de la operación. Es por esto, que este tipo de tratamientos deben ser considerados como el último recurso.

Si estás pasando por un cuadro de hemorroides no está de más acudir con tu médico de confianza, quien en un primer tratamiento te enviará lo más común y efectivo, como cremas y geles anti-inflamatorios, este es el primer paso para el tratamiento y para la prevención de una posible recurrencia.

Cabe señalar que una mala dieta, la falta de actividad física así como la mala hidratación son causas directas de las hemorroides, por esto, si estos hábitos se cambian, será de gran apoyo para aliviar las hemorroides, aunque no curarán, sí aliviarán los molestos síntomas. El uso de las aplicaciones tópicas son las que ayudan a aliviar dichos síntomas así como facilitar la circulación en la zona rectal, lo que da por resultado un mejor flujo en las venas y por ende la reducción del tamaño de las hemorroides.

En las farmacias locales hay muchos productos, que a menudo es posible comprar sin receta médica, unos han probado una verdadera eficacia, sin embargo, siempre se recomienda consultar con el médico de cabecera para optar por el que podría ser el mejor producto y evitar caer en alguna trampa de mercadotecnia.

Aunque las hemorroides son una enfermedad benigna, pueden causar crisis muy dolorosas, existen tratamientos que ayudan a desinflamar como las cremas que contienen corticoesteroides, cuyo efecto es poderoso para desinflamar, sin embargo, este tipo de cremas no deben usarse por tiempo prolongado, por el riesgo a reacciones adversas. Algunos productos lubricantes para proteger se pueden comprar sin receta médica, que alivian y permiten ir al baño con más facilidad. Los laxantes locales no son recomendables porque pueden traumatizar la pared del ano.

Como parte del tratamiento para las hemorroides existen algunas medicinas de tipo oral, para aliviar los síntomas, como los flebotónicos que son bien tolerados y que reducen los síntomas de una crisis hemorroidal -como el dolor y sangrado- en el caso de las hemorroides internas, y los síntomas de la trombosis en el caso de hemorroides externas.

Loa analgésicos leves como el Paracetamol en ocasiones son recomendados como tratamiento de las hemorroides para tratar el dolor y la trombosis, es de mencionar que la aspirina no se recomienda ya que ésta puede aumentar el sangrado.