ALMORRANAS

Las almorranas son inflamaciones que se desarrollan en el revestimiento del ano así como en el bajo recto, lo que comúnmente se conoce como ano. Los síntomas de las almorranas se presentan desde leves hasta temporales, y de los persistentes a los dolorosos. La presencia de almorranas puede darse en cualquier edad, aunque son más comunes en las personas mayores, y se pueden presentar tanto en hombres como en mujeres.

Hay varios casos, los más comunes cuando las almorranas son pequeñas y los síntomas se pasan sin necesidad de tratamiento, sin embargo, cuando es necesario, el tratamiento suele ser realmente eficaz.

El revestimiento del canal anal contiene unas almohadillas suaves y esponjosas de tejido que actúan como un tipo de sello extra para mantener el canal cerrado hasta que se va al baño. El revestimiento del intestino es viscoso, es por esto que las heces pueden pasar fácilmente.

Las almorranas son unas de esas suaves almohadillas que se han deslizado ligeramente hacia abajo, debido a que el tejido no se mantiene correctamente en su lugar. Cuando esto sucede las venas se hacen más anchas y se llenan con más sangre de lo normal, y es así que éstas venas hinchadas y con un tejido que lo recubre en el que se pueden formar una o más protuberancias es lo que recibe el nombre de almorranas.

La razón exacta o común del porqué se producen dichos cambios que llevan a la formación de almorranas no está clara y no hay una sola explicación, de hecho algunas almorranas parecen desarrollarse sin ninguna razón. Sin embargo, la creencia predominante es que la presión alrededor del ano puede ser una de las razones principales a partir de la que se desarrollan las almorranas.

Cabe señalar que hay algunas situaciones que llevan a un incremento en la presión del ano:

  • El estreñimiento: El pasar heces de gran tamaño y el esfuerzo que se hace, aumenta la presión tanto adentro como alrededor de las venas del ano.
  • Embarazo: Las almorranas son de lo más común en los embarazos, quizá debido a los efectos de presión del bebé por encima del recto y del ano, así como el cambio en las hormonas durante el embarazo que puede llegar alterar las venas anales.
  • Envejecer: Conforme vamos envejeciendo los tejidos de la mucosa del ano pueden verse debilitados lo que puede llevar a la generación de almorranas.

Los médicos han clasificado tres tipos de almorranas:

  • Almorranas de primer grado: Cuando las almohadillas están hinchadas y permanecen dentro del canal anal, y son indoloras.
  • Almorranas de segundo grado: Cuando son empujadas hacia abajo, cuando la heces pasan, pero regresan a su posición inicial. 
  • Almorranas de tercer grado: Cuando son empujadas hacia abajo, al pasar las heces, pero no vuelven a su posición inicial.

Para aliviar el malestar se recomienda lavar el área con agua tibia y salada, con objeto de deshacerse de la mucosidad irritante, secar con un algodón y aplicar vaselina o una crema para la dermatitis. El uso del papel higiénico suave es ampliamente recomendado así como el uso de la ropa interior suelta y evitar usar pantalones muy ajustados. Comer mucha fruta fresca, vegetales y cereal integral para evitar el estreñimiento, así como el beber líquidos abundantemente.